Inteligencia Artificial califica a “Wonderwall” de Oasis como la canción más aburrida de los 90
Escrito por LA ROCK & POP el 5 de febrero de 2026
La Inteligencia Artificial volvió a cruzarse con la cultura pop y encendió un nuevo debate en la industria musical. Un análisis realizado mediante algoritmos de Gemini, la tecnología de Google, determinó cuál sería la canción de rock más aburrida de la década de 1990 bajo criterios técnicos y estructurales. El resultado sorprendió al señalar a “Wonderwall” de Oasis, uno de los mayores himnos del Britpop.

Según el reporte de la IA, el tema lanzado en 1995 por Liam y Noel Gallagher encabeza la lista debido a su composición armónica. El sistema concluyó que la canción se sostiene en una progresión de acordes demasiado repetitiva, que rara vez se aparta de su estructura cíclica a lo largo de sus 4 minutos y 18 segundos. Para el algoritmo, se trata de un “bucle” sonoro con escasa variación y sin cambios dinámicos relevantes.
El análisis sostiene que la eficacia de “Wonderwall” no proviene de la innovación musical, sino de un elemento emocional subjetivo: la nostalgia. Desde un enfoque técnico, la pista se mantiene estática, lo que la IA interpreta como monotonía o falta de estímulo auditivo, una condición que cataloga como “soporífera”. Bajo parámetros de datos, esa repetición reduce el impacto musical objetivo.
La Inteligencia Artificial también incluyó otras canciones icónicas en su evaluación. En segundo lugar ubicó a “Zombie” de The Cranberries (1994), penalizada por su estructura reiterativa pese a su fuerte mensaje político sobre Irlanda del Norte. En tercer puesto apareció “More Than Words” de Extreme (1990), donde la simplicidad instrumental y la cadencia lenta fueron consideradas una experiencia auditiva plana. No obstante, el análisis contrasta con el éxito masivo de estos temas: “Wonderwall” acumula miles de millones de reproducciones, “Zombie” supera los mil millones de vistas en YouTube y “More Than Words” sigue vigente en la radio, evidenciando la distancia entre el juicio algorítmico y la conexión emocional del público.



