Los últimos días de Kurt Cobain: señales ignoradas, verdades ocultas y un triste final
Escrito por LA ROCK N POP el 5 de abril de 2025
El 8 de abril de 1994, un electricista halló el cuerpo sin vida de Kurt Cobain en su casa de Seattle. La escena era silenciosa pero brutal: una escopeta sobre su pecho, una carta junto a una maceta y una ciudad que nunca volvió a sonar igual. Sin embargo, su suicidio había ocurrido tres días antes, el 5 de abril. A partir de ahí, los detalles se volvieron fragmentos de una tragedia anunciada.
La escena: un cuerpo, una escopeta y una carta
Cobain fue encontrado con un disparo en la cabeza y altos niveles de heroína y diazepam en la sangre. Aunque el forense dictaminó suicidio, algunos investigadores independientes cuestionaron si alguien con tanta droga en el cuerpo podría haber accionado el arma.
La carta no estaba dirigida a ninguna persona viva, sino a «Boddah», su amigo imaginario de la infancia. En ella hablaba de la desesperanza, del cansancio emocional, y de una extraña desconexión con la música. En la posdata, mencionó a Courtney Love y a su hija Frances, pidiendo que siguieran adelante sin él.
La huida final y el rastro que nadie siguió
El 1 de abril, Kurt escapó de un centro de rehabilitación en California y voló a Seattle usando un nombre falso: “Bill Bailey”. Compró una escopeta junto a su amigo Dylan Carlson, supuestamente para “proteger su casa”. Nadie supo más de él hasta que fue demasiado tarde.
Courtney Love, preocupada, contrató al investigador Tom Grant, quien siguió las pistas sin éxito. El 3 de abril, incluso entró a la casa con Carlson, pero no revisaron el invernadero. Allí estaba el cuerpo de Cobain.
Una ciudad en silencio y un adiós entre gritos
El mundo reaccionó con incredulidad. MTV suspendió su programación. Miles se reunieron en vigilias. Courtney leyó fragmentos de la carta frente a sus fans en Seattle Center y terminó gritando: “¡Maldito cobarde!”, antes de lanzar copias al público.
¿Suicidio o algo más?
Tom Grant se volvió una voz disidente: afirmó que Cobain fue asesinado y que la escena fue armada. Apuntó a contradicciones en la carta, en los testimonios y en la reacción de quienes lo rodeaban. Pero las autoridades archivaron el caso como suicidio.
Un genio frágil que no pudo más
En sus últimas semanas, Kurt Cobain era una figura ausente: evitaba llamadas, caminaba solo por parques, escribía en libretas. Su última hospitalización fue en Roma, un mes antes, por una sobredosis que algunos consideraron su primer intento de suicidio.
A 27 años, el ídolo del grunge dejó una herida que sigue abierta, una leyenda que se niega a descansar del todo, y una hija, Frances, a quien escribió: “Estaré en tu vida de una forma o de otra”.
El vacío que dejó y nunca pudo ser llenado
Kurt Cobain, músico revolucionario, dejó un vacío profundo que ni el tiempo ni la música podrán llenar. Su muerte temprana dejó marcada a su familia, especialmente a su esposa Courtney Love y su hija Frances. Su legado sigue vivo, pero el espacio que dejó en el mundo musical es irremplazable.